viernes, 8 de febrero de 2013

Conclusiones


Y un día pasó lo que nadie creía: el invierno terminó...

La Gata Montesa me protegió hasta que el Pony Blanco me llevó lejos, hacia el confín de los anhelos.

La cabeza de la Anguila nunca apareció, sin embargo todos afirman que se la cortaron. Nunca se despidió, lo sacaron del agua... Recuerdo a Murdock contándome que las anguilas son de agua cálida, y que no se bancan el frío. Tal vez haya sido eso... Otros dicen que "la obra se lo comió". Lo cierto es que los temores de una invasión Zombie quedaron sepultados con la Anguila.

Construimos nuestros propios monstruos para temerles en la oscuridad... nuestras propias jaulas de angustia. Demasiadas preocupaciones para situaciones que decantarían por sí solas. Después del invierno siempre viene la primavera. No hay opciones, aunque el invierno sea eterno.

Las flores, el antídoto a mis traumas.

Un nuevo amanecer. Tal vez el día de hoy no sea mejor que el de ayer; pero al menos será distinto.

1 comentario:

  1. Lo importante es no dejar de viajar; aunque se haga desde casa.

    ResponderEliminar